Fernando Prats
SISMOGRAFIA DE CHILE
Matucana 100
La obra Sismografía de Chile a realizarse en Matucana 100 en el marco de la exposición “El Terremoto de Chile”, curada por Fernando Castro Flórez, es la prolongación del proyecto Agitación del año 2006, donde se realizó la primera acción de registro de fenómenos naturales en el salar de Atacama, en los Géiser del Tatio y mina de Lota en su dimensión geotérmica y sismográfica en Chuquicamata. Para la Trienal de Chile 2009 se ampliará hacia el pueblo de Chaitén y el Océano Pacifico. Para concluir el proyecto se expondrá la instalación Congelación realizada en el continente Antártico de Chile.
El proyecto consiste en realizar un viaje por el territorio de Chile desde Arica hasta la Antártica, recolectando imágenes, huellas y registros de nuestra geografía. La idea es relacionarse de manera directa con el límite geográfico, con su concentración de fuerza y manifestación, observando y trabajando la actividad sísmica, resumida como un proceso de acumulación y liberación de energía, que se va dando a lo largo de todo el territorio Chileno.
Sismografía de Chile pretende ampliar los límites establecidos por la Trienal de Chile 2009, abarcando desde una dimensión geológica el territorio nacional, transitando por lugares que a su criterio son las fuentes de nuestro origen continental.
Una caja para ahumar con un papel a modo de “sismograma” o “soporte para la memoria”, registrará la explosión de la energía contenida en nuestra naturaleza geográfica. En el caso del pueblo de Chaitén quizás, involucrando el cuerpo, los cabellos, las uñas, los fluidos, pensamientos e intuiciones, etc., por otra parte también, recolectando cenizas, algún objeto del lugar que contenga la naturaleza de las personas que vivieron la erupción del volcán.
Observando el trabajo de Aby Warburg en su “Mnemosyne-Atlas”, el proyecto Sismografía de Chile, busca ampliar esta idea de recolección de imágenes y exponer la expresión irrepresentable y única de fenómenos que no están a nuestro alcance pero forman parte de nuestro suelo perceptivo. Esto repercute en nuestra conciencia y percepción cuestionando de qué forma habitamos el mundo, haciendo visible o simplemente reconociendo lo que está en los repliegues de la memoria de cada una de las personas que participan o forman parte de este sismo. Se registrarán los pulsos de la naturaleza, sus espacios y cotidianidad, recuperando toda esta expresión que cohabitada en la naturaleza como una experiencia emocional y formal, en cuya memoria ya está inscrita el efecto de los sismos que sostienen sus propias vidas.
El resultado es una huella generadora de conciencia, es una huella producida gracias a una comprensión profunda, a través de una experiencia plástica directa. Pintura al humo significa trabajar con la huella: funciona por eliminación, no por añadido. La superficie pictórica no es receptora de imágenes incorporadas: la huella es entendida como señal interna que registra lo móvil, lo dinámico y no como imagen externa destinada a reproducir una figura fija, estática.
El humo que en sus principios registró la actividad tectónica de Chile, mediante un sismógrafo con láminas ahumadas, ahora con el proyecto Sismografía de Chile, abre una nueva vía de conocimiento, registrando la historia humana-geográfica contemporánea de Chile.







