2009-11-29, La Nación
Distintas muestras diversas miradas y todas confluyendo bajo una misma idea: explorar los límites del arte.
Una de estas exposiciones fue la del Museo del Barro, de Paraguay que pudo ser vista en el Centro Cultural Palacio de la Moneda, hasta el 5 de noviembre. Otras continúan interpelando a los visitantes hasta el 5 de diciembre.
En el Museo de Arte Contemporáneo, del Parque Forestal se encuentra “Lo impuro y lo contaminado III: pulsiones (neo) barrocas en las rutas del Micromuseo”, con artistas peruanos que abarcan en su temática el arte, la política, la religión y la sexualidad, encarada desde la perspectiva popular y erudita. En el Museo de Bellas Artes se encuentra un homenaje a los paisajistas del siglo XIX, junto a una instalación de Alicia Villarreal. Y en el Museo de Artes Visuales las fotografías surgidas del taller de campo de destacados fotógrafos nacionales con mapuches del campo y la ciudad, “Aiwin, la imagen de la sombra”, (también en Temuco) en Temuco.
Al mismo llamado responde la monumental muestra “El terremoto de Chile -bajo la curatoría del español Fernando Castro- instalada en el eje Matucana, en el poniente de Santiago (Matucana 100, Biblioteca de Santiago, Museo de Arte Contemporáneo), que considera la participación de 30 artistas chilenos, algunos de ellos residentes en el extranjero, como Fernando Prats, Mario e Iván Navarro).
Valparaíso sitiado
De igual o mayor alcance es el circuito “Arte Latinoamérica: Estados de Sitio” inaugurado el 9 de octubre en el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Se trata de un proyecto expositivo de gran envergadura, que incorpora salas de arte y espacio público, todo bajo la curatoría del arquitecto uruguayo Gabriel Peluffo.
La propuesta de Peluffo fue hacer un acercamiento al arte latinoamericano de las últimas décadas, desde fines de los 70 hasta ahora. El proyecto incluye obras de importantes artistas, así como registros y archivos de grupos que en los años 70 y 80 trabajaron en contextos de represión política. Se cuentan, entre otros, Francis Alÿs (México), cuya obra puede verse en el zócalo del Consejo, Juan Burgos (Uruguay), Roberto Jacoby (Argentina), Oscar Muñoz (Colombia), Liliana Porter (Argentina - Nueva York) con una impactante muestra de cortos más los colectivos Tucumán Arde (Argentina, 1968), Colectivo Acciones de Arte (CADA - Chile), EPS Huayco (Perú), Taller 4 ROJO (Colombia), No-Grupo (México).
A ellos se suman los chilenos Gonzalo Díaz, con una intervención lumínica en el frontis del edificio del Consejo y que recoge una frase de la Genealogía de la Moral de Nietzche y Guisela Munita, con foto instalación en los edificios derruidos de la calle Serrano.
Juan Castillo, quien también forma parte del circuito, tomó como protagonistas a los habitantes del puerto y como tema un hecho recurrente: el viaje. Las entrevistas grabadas en digital fueron proyectadas en una pantalla móvil con la que recorrió la ciudad terminando el periplo en Ritoque. Las obras de este artista junto a las del Grupo Colectiva Acción de Arte, CADA, están en la Sala El Farol de la U, de Valparaíso.
En palabras del curador general de la Trienal de Chile, Ticio Escobar:” la muestra plantea una vuelta a las fuentes, al trabajo con archivos, a un sentido político y de vanguardia, revisando cómo se relacionan las obras de hoy con esas matrices”
El ejercicio de la memoria y su confrontación con lo contemporáneo es explicado así por Gabriel Reluffo: “En las últimas décadas, el mapa cultural del continente ya no puede disimular el estar ‘fuera de registro’ con relación a su antiguo contenedor: el mapa político-geográfico (…) Hablar de arte latinoamericano’ sin rémoras esencialistas sólo puede tener sentido en el restringido marco casuístico de determinadas prácticas artísticas, curatoriales y políticas”.







